Decir “otras cosas” 
Estos trabajos son el resultado de un trabajo
arduo y cotidiano para crear, dentro del espacio
curricular formal, un lugar para la imaginación.
A veces, en el quehacer cotidiano, en la
necesidad de no dejar agujeros en los contenidos,
nos olvidamos de la necesidad imperiosa que tienen
los chicos de decir “otra cosas”. Cuando logramos
traspasar esas barreras que el sistema nos impone
y nos damos un tiempo para abrir una pequeña
rendija a la creatividad, empiezan a brotar,
apasionadas, las palabras.
Nunca son pocas, ni pequeñas, ni limitadas.
Son millones de palabras, de frases, de párrafos
que tienen una estructura, una forma que
no pocas veces subestimamos en los chicos.
Los vemos y creemos que de esos cuerpos
multimediáticos no podrían salir pensamientos
coherentes. Pero sí. En ellos hay una bagaje
de estructuras con significados magníficos y
deslumbrantes que nos cuesta aceptar
como adultos pero que debemos aprender
para poder convivir con ellos.
Los invitamos a sumergirse en este mundo
tan intrincado, con la única consigna de dejar de
lado cualquier tipo de prejuicios. Creyendo que
cualquier cosa es posible en la mente de los
chicos y dejar que sean ellos quienes nos guíen
a través de sus ideas. Es una experiencia
nada delesnable, por cierto, y llena de sorpresas.
¡Ojalá disfruten de esta aventura tanto
como lo hicimos nosotros! Y ojalá también
encuentren en estas historias lo que cada una de
las personas que rodean a los chicos aporta par
a su crecimiento.
Nosotras nos sentimos parte de estos
“mundos posibles” y no hay nada más alagador
para un docente que el hecho de que sus alumnos
le permitan ver, aunque sea de reojo, un partecita
de sus almas.
¡Gracias chicos por regalarnos sus palabras!
Angela Gimenez Ana María Tombión
Jessica Umansky